Vaticano reafirma posición favorable sobre las vacunas contra COVID-19

La Santa Sede reafirmó este pasado 22 de diciembre su posición favorable sobre las vacunas contra el COVID-19.

Así lo indicó un comunicado de la oficina de prensa vaticana con ocasión de la publicación de dos documentos realizados por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

La nota oficial vaticana recordó que “el Santo Padre calificó la vacunación como ‘un acto de amor’, ya que su objetivo es proteger a las personas contra el COVID-19”.

Además, el pasado 17 de diciembre, el Papa Francisco “reiteró la necesidad de que la comunidad internacional intensifique sus esfuerzos de cooperación para que todo el mundo tenga un acceso rápido a las vacunas, no por conveniencia, sino por justicia”.

“Es importante que la comunidad internacional intensifique sus esfuerzos de cooperación para que todas las personas tengan un rápido acceso a las vacunas. No se trata de una cuestión de conveniencia o cortesía, sino de justicia”, advirtió el Papa al recibir las cartas credenciales de siete nuevos embajadores ante la Santa Sede.

El Pontífice recordó que hace un año comenzaban los signos de esperanza con la administración de las primeras vacunas ya que “en aquel momento, muchos creyeron que su llegada anunciaba el rápido fin de la pandemia” y sin embargo reconoció que “el COVID-19 sigue causando dolor y sufrimiento, por no hablar de la pérdida de vidas”.

En esta línea, el Papa señaló entonces que espera “sinceramente que a través de esta experiencia la comunidad internacional llegue a una mayor conciencia del hecho de que somos una sola familia humana; cada uno de nosotros es responsable de nuestros hermanos y hermanas, sin excluir a nadie”.

Nuevos documentos vaticanos

El 21 de diciembre de 2020 la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó una nota sobre “la moralidad del uso de algunas vacunas contra el COVID-19” para responder a los debates en la opinión pública sobre este tema.

El texto firmado por el prefecto, Cardenal Luis Ladaria; y el secretario, Mons. Giacomo Morandi, y aprobado por el Papa Francisco, pidió “tanto a las empresas farmacéuticas como a los organismos sanitarios gubernamentales, que produzcan, aprueben, distribuyan y ofrezcan vacunas éticamente aceptables que no creen problemas de conciencia, ni al personal sanitario ni a los propios vacunados”.

A un año de este documento, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano integral publicó este 22 de diciembre otros dos documentos relacionados con la pandemia.

En primer lugar, la Comisión vaticana COVID-19 analizó la cuestión de la infancia porque son “las víctimas más vulnerables de la pandemia”.

El texto vaticano advierte que “la pandemia del COVID-19 ha sumido a innumerables niños en una gran pobreza y ha dejado a muchos sin padres o seres queridos que los cuidaran” y señala que “la incidencia de explotación y violencia contra niños ha aumentado alrededor del mundo a la vez que se ha reducido o suspendido el acceso a centros educativos”.

Por ello, el documento subraya que los “gobiernos nacionales, organizaciones de sociedad civil y la Iglesia deben unir sus esfuerzos para aliviar el creciente sufrimiento de los niños más vulnerables”.

Además, la Pontificia Academia para la Vida abordó el desafío de la educación en un texto que reflexiona en los niños y adolescentes en el tiempo del COVID-19. 

El documento indica que “en todo el mundo el estrés psicosocial producido en niños y jóvenes por las circunstancias de la pandemia ha provocado malestar y patologías, con consecuencias muy diversificadas según la edad y las condiciones sociales y ambientales”.

De este modo, el texto describe que se trata de una “pandemia paralela, que afecta a las generaciones en la etapa en que se desarrollan las energías finalizadas a alimentar la imaginación del futuro” y buscar hacer “un balance de lo vivido en los últimos meses, reconociendo los recursos positivos que han surgido en este tiempo de pandemia y poniendo de relieve algunas áreas particularmente frágiles y problemáticas, para afrontar el futuro próximo con la esperanza que corresponde a las jóvenes generaciones”.

Fuente: aciprensa.com