Papa Francisco en la Audiencia General: Quien se aleja de Dios nunca está contento

Papa Francisco en la Audiencia General. Foto: Pablo Esparza / ACI Prensa

POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa

Durante la Audiencia General de este miércoles 28 de septiembre, el Papa Francisco destacó la importancia de la oración y advirtió que “quien se aleja del Señor nunca está contento, incluso teniendo a su disposición una gran abundancia de bienes y posibilidades”.

Al continuar con su serie de catequesis sobre el discernimiento que pronunció en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco reconoció que “cuando tengo una oración que encuentro al Señor estoy alegre, cada uno de nosotros, estamos alegres, es algo bonito” y, por el contrario, “quien se aleja del Señor nunca está contento, incluso teniendo a su disposición una gran abundancia de bienes y posibilidades”.

En esta línea, el Santo Padre subrayó la importancia de la oración y explicó que “la oración es una ayuda indispensable para el discernimiento espiritual, sobre todo cuando involucra a los afectos, consintiendo dirigirnos a Dios con sencillez y familiaridad, como se habla a un amigo” y explicó que “es saber ir más allá de los pensamientos, entrar en intimidad con el Señor, con una espontaneidad afectuosa”.

De este modo, el Papa afirmó que “el secreto de la vida de los santos es la familiaridad y confidencia con Dios, que crece en ellos y hace cada vez más fácil reconocer lo que a Él le agrada”.

“Esta familiaridad vence el miedo o la duda que su voluntad no sea por nuestro bien, una tentación que a veces atraviesa nuestros pensamientos y vuelve el corazón inquieto, inseguro o incluso amargo”, señaló.

Además, el Santo Padre resaltó que en la oración y el discernimiento no existe “una certeza absoluta” ya que “no es un elemento químico” sino que “se refiere a la vida, y la vida no siempre es lógica, presenta muchos aspectos que no se dejan encerrar en una sola categoría de pensamiento”.

Por ello, el Papa recordó las palabras de San Pablo “no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero” y reconoció que en ocasiones “queremos saber con precisión qué habría que hacer, pero, incluso cuando sucede, no siempre actuamos en consecuencia”.

“No somos solo razón, no somos solo máquinas, no basta con recibir instrucciones para cumplirlas: los obstáculos, al igual que las ayudas, para decidirse por el Señor son sobre todo afectivos, del corazón”, afirmó.

Ante eso, el Santo Padre indicó el primer milagro realizado por Jesús en el Evangelio de San Marcos fue un exorcismo en la sinagoga de Cafarnaúm en la que Cristo “libera a un hombre del demonio, liberándolo de la falsa imagen de Dios que Satanás sugiere desde los orígenes: la de un Dios que no quiere nuestra felicidad. El endemoniado -de aquel pasaje del Evangelio- sabe que Jesús es Dios, pero eso no le lleva a creer en Él”.

“Muchos, también cristianos, piensan lo mismo: que Jesús puede ser el Hijo de Dios, pero dudan que quiera nuestra felicidad; es más, algunos temen que tomarse en serio su propuesta signifique arruinarse la vida, mortificar nuestros deseos, nuestras aspiraciones más fuertes”, dijo.

Luego, el Papa advirtió que “estos pensamientos a veces se asoman dentro de nosotros: que Dios nos está pidiendo demasiado, tenemos miedo, que Dios no está pidiendo demasiado, o que quiere quitarnos lo que más queremos. En resumen, que realmente no nos ama”.

Tristeza del joven rico

En este sentido, el Papa Francisco subrayó que “la tristeza o el miedo” son “signos de lejanía” de Dios y recordó el pasaje del Evangelio en San Mateo que describe el encuentro de Jesús con el joven rico.

“Lamentablemente para ese joven, algunos obstáculos no le han consentido cumplir el deseo que tenía en el corazón, de seguir más de cerca al ‘maestro bueno’. Era un joven interesado, emprendedor, había tomado la iniciativa de ver a Jesús, pero estaba también muy dividido en los afectos, para él las riquezas eran demasiado importantes. Jesús no le obliga a decidirse, pero el texto señala que el joven se aleja de Jesús triste”.

En esta línea, el Papa explicó que “Jesús nunca te obliga a seguirlo, nunca. Jesús te hace ver su voluntad, con su corazón, te hace saber las cosas. Pero, te deja libre, y esto es lo más bonito de la oración con Jesús, la libertad que te deja” y agregó que “en cambio, cuando nosotros nos alejamos del Señor nos quedamos con algo de tristeza, con algo feo, en el corazón”.

Asimismo, el Papa Francisco recordó la expresión del Santo John Henry Newman para explicar que “discernir no es fácil, porque las apariencias engañan, pero la familiaridad con Dios puede disolver suavemente dudas y temores, haciendo nuestra vida cada vez más receptiva a su amable luz”.

“Los santos brillan con luz reflejada y muestran en los gestos sencillos de su jornada la presencia amorosa de Dios, que hace posible lo imposible”.

Finalmente, el Santo Padre destacó que “estar en la oración no significa decir palabras, palabras. No. Estar en la oración es abrir al corazón a Jesús. Acercarse a Jesús, dejar que Jesús entre a mi corazón y nos haga sentir su presencia. Y allí, podemos discernir cuándo es Jesús, o cuándo somos nosotros con nuestros pensamientos, muchas veces lejanos de lo que quiere Jesús”.

“Pidamos esta gracia: vivir una relación de amistad con el Señor, como un amigo habla al amigo… Es una gracia que debemos pedir los unos por los otros: ver a Jesús como nuestro Amigo, nuestro Amigo más grande y fiel, que no chantajea, sobre todo que no nos abandona nunca, tampoco cuando nos alejamos de Él”, invitó.

“Vayamos hacia adelante con esta oración…  la oración de saludar al Señor con el corazón, la oración del afecto, la oración de la cercanía, con pocas palabras, pero con gestos y con obras buenas”, concluyó en su catequesis en italiano.

Mes del Rosario

Al saludar a los fieles de lengua polaca, el Papa Francisco recordó que el mes de octubre está dedicado tradicionalmente a la Virgen del Rosario y pidió “recitar esta oración en sus comunidades y familias” para confiar a la Virgen María “sus preocupaciones y necesidades en el mundo, especialmente el tema de la paz”.

Fiesta de los Santos Arcángeles

Además, el Papa recordó que cada 29 de septiembre la Iglesia celebra la fiesta de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael y rezó para que “inspire en cada uno una sincera adhesión a los planes divinos” y alentó a “saber reconocer y seguir la voz del Maestro interior, que habla en el secreto de la conciencia”.

“Recemos también por la Gendarmería Vaticana que tiene a San Miguel Arcángel como patrono, que ellos sigan siempre el ejemplo del Santo Arcángel y el Señor los bendiga por todo el bien que realizan”, añadió el Santo Padre.

Por último, el Papa Francisco dirigió nuevamente un pensamiento por “la martirizada Ucrania, que está sufriendo mucho, este pueblo así cruelmente probado”.

El Papa indicó que el prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el Cardenal Konrad Krajewski, regresó de su cuarta visita en Ucrania como enviado papal quien “le contó cosas terribles” por lo que pidió rezar por Ucrania y rezar por “este pueblo martirizado”.

Fuente: aciprensa.com