ORACIÓN DE LA MAÑANA

Buenos días Señor, gracias por este nuevo día. Hoy quiero pedirte Señor que no me sueltes de tu mano, que me acompañes a lo largo de esta jornada, tu me pides ser luz del mundo y sin ti Señor no hay luz. Ven Señor a recorrer conmigo las calles de mi ciudad, todos los rincones de nuestros barrios, vence con tu luz la oscuridad del orgullo, de la indiferencia, de la violencia. Ayúdame Señor a empeñarme hoy y dar lo mejor de mi, y poder cumplir la encomienda de ser sal de la tierra. Que me llene de tu amor en la oración, en el Sagrario y pueda transmitirlo a través de un trato amable y cordial con los demás. Que aprenda de tu generosidad, de tu disponibilidad y sepa hoy disponer de mi tiempo para dártelo a ti Señor y servir a mis hermanos. Cuántas cosas Señor hoy quiero decirte, cuántas cosas que quiero pedirte: Que cuides y fortalezcas a los enfermos, a los tristes, a los desanimados. Que nos ayudes a entender que la vida pasa tan rápido, que no la desperdiciemos en superficialidades; que es más importante lo que dura para siempre, la eternidad; que hay que ser amables y querernos todos como hermanos; que salgamos de nuestra burbuja; que valoremos nuestra familia, nuestros padres, hermanos, tíos, primos, amigos, que estemos atentos a los ancianos; que un saludo y una sonrisa no se le niega a nadie y que la bondad y la humildad son las llaves que abren todo tipo de corazón. Señor, dame la gracia de este día empeñarme por hacer el bien, sé mi luz, Amén. (Pbro. Tavo)